Una tarde de lluvia
Tiene mucho tiempo que no he escrito nada en este blog, ya he perdido cierta flexibilidad y sobre todo constancia. De cierta forma el acceso a los blogs, los motores de búsqueda y de ciertas palabras en el internet me han dejado ver que posiblemente sea inútil tener un blog hoy en día. Inclusivo la idea de una pagina web es algo muy anticuada y de muchas maneras algo muy ilógico. ¿Para qué tener una pagina web si tienes instagram, facebook, X (twitter) y la resiente Tik Tok, pareciera que fueran tierras fértiles donde uno puede sembrar todo lo que se le plazca y ver como lentamente crecen. Todos sin excepciones veíamos el internet como ese campo de posibilidades, donde podías crecer y crear el mundo que quisieras. Luego apareció el gran “pero”.
No todos pensábamos en construir un paraíso. El internet fue testigo de como la humanidad se comunicaba, como seguía creciendo y teniendo ideas. Pero sobre todo, como creaba sus propios demonios, las cuatro empresas de comunicaciones absorbieron a casi todo el mercado o almenos lo mancharon, lo marcaron como una propiedad siendo prácticamente imposible salirse de su base de datos. Porque queramos o no, el dar click en “Aceptar” fue como firmar con una pluma y nuestra propia sangre un contrato a perpetuidad que toda la información que podamos entregar les pertenece, y lo único que podemos hacer es simplemente no causar problemas.
Claro, como escritor me di cuenta de algunas posibilidades y metí manos a la obra. Soy un escritor que nacio con la probabilidad de tener al alcance una computadora, los primeros años al pertenecer a una clase socioeconómica baja no fue de mis posibilidades ni la des mis padres tener una. Ahora todos tenes el alcance un celular con mayor capacidad que cualquier computadora, con la excepciona que esa conmutadora unicamente sirve para el consumo, una computadora estéril incapaz de crear como sus antecesoras más obsoletas. Ahora aparecen las inteligencias artificiales, un programa en la base de datos de una computadora dentro de una compañía informática, cuyo único precio es la información que puedas darles. Dejamos de ser dueños de las computadoras y los programas para ser arrendatarios. En una era que los conglomerados al fin de cuentas se vuelven un cáncer sistémico.
Mi peor error es no haber aprovechado la pandemia, es haberme concentrado en cuestiones muy superficiales y en muchos casos inútiles. Claro mis obras literarias nacen en pandemia en otras condiciones. Ahora siendo autor de algunas obras y proxima a estrenar más libros me doy cuenta de todas esas historias que me faltan por completar, también mi amor por la lectura me ha heco emprender en diversas obras a lo largo del mundo, para este articulo quisiera mencionar algunas obras o generos que han aparecido en diversas partes del mundo como lo es el Isekai, una genero japones que busca describir las aventuras de un chico o chica que tenia una pésima relación con la sociedad japonesa y renace en un mundo medieval europeo con habilidades que le permiten sobresalir en su nueva sociedad. Un genero perfecto a los ideales japoneses donde el autosacrificio es honorables, y el trabajar hasta la muerte sin una recompensa clara es el mejor de todos los ideales, claro sus crisis económicas no han hecho más que agudizar la precariedad de sus trabajadores y crear una sociedad de tercera que lentamente cree que es de mediana clase. Condiciones perfectas para pedir un respiro en otro mundo, con un poco de ventajas.
Mientras escribo esto esta lloviendo, se alcanza a escuchar el barullo de la calle y ya la conversación de algunas personas sobre una tempestad. El momento perfecto para escribir y despejar un poco la mente. Ahora bien la dirección de mis proyectos personales esta pendiendo de un hilo, al no poder darle todo el tiempo requerido me veo la necesidad de diversificar y crear más contenido. Retomando la idea de las inteligencias artificiales veo es potencial en el ser humano de no unicamente aprender a la perfección una sola cosa, sino diversificar así como se diversifica la creación más cercana al hombre.
Una visión más amena del mañana es la adaptabilidad del ser humano a las nuevas condiciones. Esta pequeña publicación es pesimista, ve al mundo en un prematuro colapso y desesperación. En estos momentos tengo una enorme brecha de conocimientos en cuanto a la novedad. La tecnología nos permite acceder a nuevos niveles de arte y conocimientos. Ahora como en una película apocalíptica nos queda organizarnos entre los seres humanos sobrevivientes.
En las siguientes semanas comenzare a retomar todos mis proyectos y algunos nuevos. Logrando conseguir un equilibrio, observar el fin del mundo con la música más hermosas posible, sobrevivir y tratar de contar esta historia llamada vida. Junto a esto tratare de recopilar todos mis artículos y contenerlos para el publico al general.
En este punto les invito a revisar todas mis redes sociales para encontrar mejor contenido y apoyar este proyecto en conjunto.


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